Las Meditaciones del Anáhuac
Cuando comencé a adentrarme al "Camino Espiritual", cuando despertó un interés genuino por la práctica meditativa, lo primero que llegó a mí, fue la Gran Ciencia Yóguica de la India, Asanas, Yamas Niyamas y sus múltiples dioses, Buda, Krishna, Ganesh, ¡Wow! ¡¡Cuanta Divinidad!!... Todo era maravilloso en los textos y como se presentaba ésta "idea" del Yoga en la India y el Mundo...
Pero algo dentro de mí también se sentía, de cierta manera, incompleto con esto. Sin separarme de esta "Escuela Yóguica" llegaron a mis preguntas como: Y ¿en mi país? ¿¿Aquí que sucedía?? ¿¿O que sucedió en los tiempos de antes?? ¿Cómo meditaban nuestros abuelos? ¿Meditaban nuestros abuelos?...
Y algo en mi seguía escéptico de "aprender" otras culturas, otros "dioses" otras tierras. Y aun así seguí estudiando, aprendiendo de mis maestros y practicando la ciencia Yóguica, práctica, meditaciones, práctica, respiraciones, práctica, secuencias, práctica, etc.
Entonces estas preguntas me llevaron a observar la Tierra y a recordar mis raíces.
Experiencias no muy lejanas a las que practicaban los "Asetas" del medio oriente, las culturas nativas del Norte de América y en lo que fue Mesoamérica miles de años atrás ya tenían sus propias prácticas de contemplación, rituales para conectar con lo divino y que la máxima representación del "Ser Iluminado" era el mismo "Quetzalcóatl" La Serpiente Emplumada". Una de las energías más importantes en la cosmovisión de Mesoamérica y América Latina.
Interpretaciones físicas como Figurillas de Tlatilco (Cuenca de México, ~1200–600 a.C.) «Pensador de Tlatilco», representada con las manos cruzadas o apoyadas en el rostro y las piernas cruzadas en una postura equivalente a la de meditación.
O las interpretaciones de Chac Mool en Pustura de "Navasana". O el Príncipe de las Flores Xochipilli, sentado en Padmasana. O El Gran Pakal sentado en su "Lotto".
Me daban guía o indicios sobre la meditación en el continente y entonces me aventuré en una pequeña investigación informativa y vivencial de ciertas "Técnicas de meditación" que me fueron enraizando a la práctica meditativa cada vez más...
Aunque el término occidental "meditación" (asociado a menudo al budismo o hinduismo) no existía en las lenguas indígenas, los pueblos originarios de América desarrollaron métodos muy sofisticados de alteración y expansión de la conciencia, introspección profunda y comunión con el cosmos. Su tradición y estructura se mantuvo vigente a través de generación en generación como tradicionalmente se hace en los pueblos indígenas o "Las Tribus".
Hoy en día es un poco más común escuchar sobre Hanblechayapi traducida como "Llorar por una Visión". La vía del ayuno y el aislamiento (Vision Quest). Practicado desde hace milenios en América del Norte.
El método: Un individuo se retiraba en completa soledad a la montaña o cueva sagrada durante varios días en ayuno total. El objetivo es entrar en un estado de quietud mental extrema para contemplar, purificar el espíritu y recibir una visión o guía del "Gran Espíritu" (Wakan Tanka en la tradición Lakota).
En América y Mesoamérica, las prácticas contemplativas, de introspección y de conexión espiritual se realizan desde hace por lo menos 2,000 años atrás, encontrando vestigios de sus raíces más antiguas en el período Preclásico con la civilización Olmeca (2000 a.C.).
La Contemplación Filosófica y el Neltiliztli "LA VERDAD" Especialmente documentado en el período Clásico y Posclásico (desde el 200 d.C. hasta 1521 d.C.) con los mayas, zapotecas y mexicas.
Sabios, poetas y filósofos "Tlamatinime" practicaban la contemplación del movimiento de las estrellas, el fuego y algunos pueblos tenían la practicas de autobservación del espejo humeante, Tezcatlipoca. Para así mismo Convertirse en el cazador o el Observador "Drashtu" de su propia realidad y así mismos poder transformarse obteniendo un "Rostro Verdadero". Utilizaban cantos sagrados y poesía floral como vehículos de meditación para conectar su ser interior con el tejido vivo del universo. In Xóchitl in Cuicatl / Flores y Canto.
El Inipi como herramienta de purificación. Inipi (Choza de sudor) llamado así por la Nativos del Norte el Pueblo Lakota. Ceremonia que en su conjunto de elementos fuego, piedras calientes, agua, vapor y que todo sucede dentro de la Choza; dentro de la cúpula que simboliza el vientre de Unči Maka la Abuela Tierra, o la Madre Tierra donde todos nacemos.
Aquí el control de la respiración, el control de las fluctuaciones de la mente y el poder de la voluntad se hacen presentes en una Meditación Forzada, para permanecer en calma, en silencio, en aceptación, aquietando el espíritu y fortaleciendo a el individuo para la vida diaria.
También estructuras de piedra destinadas a este fin datan de las primeras ciudades Mayas (de aprox. 2,500 años). El método era similar a "EL Temazcal". El confinamiento en una oscuridad absoluta y un calor intenso, concentrándose únicamente en la respiración y los cantos ceremoniales. El objetivo era representar un regreso físico y simbólico al vientre materno, obligando al participante a mirar hacia adentro, soltar pensamientos obsesivos y renacer espiritualmente purificado.
Mientras que la meditación oriental tradicionalmente busca "vaciar la mente" para alcanzar la iluminación, la contemplación del Anáhuac se enfocaba en "sintonizar la mente" para integrarse de forma activa y recíproca con las fuerzas de la naturaleza.
En la actualidad hablar de Yoga también sugiere la Práctica Física de posturas dinámicas en movimiento o secuencias de asanas que permiten entrar en conexión con el cuerpo y el espíritu. Dentro de la filosofía Tolteca se mencionan las prácticas de "YECOATL" que se define a las posturas de poder como vehículo físico para encarnar el "Arte de vivir" desarrollado por los sabios del México Antiguo llamado Toltecayotl.
Dando por resultado de investigación al Sistema Kinam (coloquialmente llamado "Yoga Tolteca") Su nombre proviene del náhuatl kinam, relacionado con kinatia («ejercer fuerza para equilibrar») y kinamik («el poder de armonizar»); Es una disciplina de entrenamiento psicofísico y meditación basada en la filosofía y cosmovisión del México antiguo, particularmente de la Tolteca.
Personalmente aprender las técnicas de meditación Yóguicas y aplicar todo este conocimiento de contemplación y autobservación en función de las prácticas de América Nativa me ha permitido explorar en un campo de trabajo interno con las herramientas y formas de mi Tierra, respetando lo aprendido, abriendo camino a mi naturaleza entiendo mejor lo que soy, respetando mi entorno para vivir en armonía con lo que me rodea, con la Vida.
Es interesante ver cómo poco a poco se han ido rescatando estas tradiciones y están siendo aplicadas en la Modernidad, ya que si bien no olvidemos que la historia de nuestros antepasados fue destruida por "Los Otros" y quizá hoy, es nuestro deber mantener viva la tradición, gracias a esta bella práctica "In Xochitl in Cuicatl" mantuvimos viva la palabra antigua, el Huehuetlatoli, resguardando la historia de nuestros abuelos, para que las nuevas generaciones recuerden quienes somos y de dónde venimos.
A los Maestros de mis Maestros...
Carlos R. / Huitzil Azul
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